La defensa de la profesión, liderada por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), es un doble esfuerzo. Por un lado, es la defensa del bienestar de los propietarios de inmuebles y sus ocupantes ante posibles prácticas de personas sin conocimientos verificados que resultan en daño material o físico. Por otro lado, es la defensa de los intereses laborales de los profesionales que cumplen los requisitos de idoneidad ante la competencia desleal de personas que no cumplen. La verificación se hace a través del proceso de registro en la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura (JTIA), que mantiene procedimientos para egresados de universidades locales y extranjeras.